CONFIANZA EN DIOS

El texto de la primera lectura es una parábola: Dios se dirige a Abraham en la figura de tres hombres, para asegurarle que Sara, su mujer, tendrá un hijo.

Esta seguridad es parte de la promesa de Dios de multiplicar la descendencia de Abraham como pueblo de Dios.

En la segunda lectura, Pablo llama a Cristo “nuestra esperanza de gloria”. Que significa nuestra esperanza en la total plenitud y felicidad del hombre. Esto también ha de ser conseguido en la vida presente, aunque compartiendo los sufrimientos de Jesús por el bien de la Iglesia.

El Evangelio de hoy, es el Evangelio de Marta y María, las buenas amigas y discípulas de Jesús. Ambas hermanas eran diferentes, y se relacionaban con Jesús diferentemente.

Marí es más contemplativa; le gusta escuchar a Jesús y cultivar su amistad. Marta es muy activa y preocupada con “quehaceres”. Y Jesús alaba a María y reprende a Marta.

¿Significa esto que Jesús no está a favor de la acción, o que prefiera la contemplación sobre la actividad, o la oración sobre el apostolado? De ninguna manera. Jesús está diciendo dos cosas:

Primero: La oración y la contemplación son muy importantes. No es una pérdida de tiempo. Su amistad tiene valor en sí misma. Pero Jesús no está haciendo una comparación entre la contemplación y la acción.

Segundo: Lo que no estaba bien en Marta no era el hecho de ser muy activa y ocupada en su casa. Estas son cualidades; no tienen nada de malo. Lo que estaba mal era el modo, la actitud de la actividad de Marta. Era demasiado ansiosa; le faltaba paz; no tenía tiempo de escuchar a Jesús y cultivar su amistad.

View our live streams